Me encontraba caminando por una avenida. Las luces de los automóviles circulaban como glóbulos rojos del cuerpo humano. Era un espectáculo magnífico. De un lado rojas, del otro blancas. Iba por un camellón ancho lleno de árboles. Las luces tenues del alumbrado público daban la sensación de estar soñando, pero yo no me percaté de eso.De pronto llegó una chica de cabello corto, iba caminando hacia mi, pensé que seguiría de largo, pero para mi sorpresa se detuvo frente a mi. La miré extrañada, su rostro era idéntico al mio.
Ella sonreía ingenuamente. Una ligera corriente de aire movió unas hojas de fresno del camellón.
Entonces empezó a hablar:
¿Qué somos?. ¿Somos acaso una mezcla de otros?. ¿Somos lo que vemos, lo que otros quieren que seamos, o lo que nosotros deseamos?. Parece como si tomáramos aspectos, palabras, actitudes, hábitos de otras personas. Aspectos que nos agradaron alguna vez. ¿Seremos un florero vacío recogiendo flores?
¿Un estante coleccionando libros?. Somos todos tan distintos. ¿Qué es lo que debemos ser?
¿Es acaso lo que queremos ser lo que debemos ser, o al contrario? ¿Quiénes somos?
Hay algunos días en los que me siento tan ajena a mi misma. Me siento de todos menos de mi.
¿Seremos un libro acaso? Pues existen 27 letras, todas las palabras ya están dichas, lo que cuenta es la combinación entre ellas. Una simple frase: "Vamos a dormir que las estrellas brillan" Puede convertirse en un hermoso poema, en el título de un libro, en una canción. Pueden haberla pronunciado millones de personas. Pero en el poema, en la canción, en el libro tienen algo especial que la hace distinta. ¿Seremos así?
Vamos por ahí probando cosas, viviendo, juntando experiencias. Algunas nos agradan, otras no.
No puede haber dos personas exactamente iguales. Lo que somos es el conjunto de nuestras virtudes, defectos, vivencias, traumas... todo.
Somos como una esponja absorbiendo datos de la vida que procesamos a nuestra manera.
Puedes ser como tú quieras. Siente. Vive. Sé.
Toma lo que te guste, desecha lo que te desagrade. Comparte tu mundo con los demás y deja que los demás te muestren el suyo.
Y como dice Borges: No hay dos libros iguales en esta Biblioteca.

