Me encontrba escuchando una clase, cuando me llegó una sensación de náuseas. No era por lo que el maestro decía, porque no es una materia que me desagrade, todo lo contrario, me parece demasiado interesante, sin embargo su manera de explicar era, en mi opinión deficiente y no por la carencia de conocimientos, sino por la cantidad excesiva de ellos que exponía sin detenerse y con su voz difícilmente entendible. Me desespera mucho no poder ahondar en mis materias, detenerme a comprobar cada una de sus teorías, resolver cada uno de sus ejercicios. Comprender, escarbar hasta la última parte de la asignatura. Pero no. Parece que todo va demasiado rápido. Dijera mi maestro Esparza: No es suficiente con que sepas hacer las cosas, si no también hay que hacerlas rápido. No sé qué prisas tienen. Hablo personalmente, pues hay algunos que sí van al ritmo que les impone el sistema educativo, y no sé cómo lo hacen. Por ir de prisa se pasan por alto tantas cosas interesantes, al igual que por estar repasando materias y temas que no son trascendentales para la futura aplicación que se le vaya a dar a la carrera. Me desespera. A veces me dan ganas de gritar y que el tiempo se detenga. Odio el ritmo que lleva la humanidad. Tan acelerados. En otros países cuando la vida era más tranquila se tenía más espacio para reflexionar, para la creatividad, no había tanto estrés. Sé que piensan que la vida es corta y que hay que hacer la mayor cantidad de cosas posibles en ella, pero no entiendo porqué quieren que todos sigan ese ritmo. Yo no quiero seguir ese ritmo. ¡Déjenme en paz! Yo quisiera estar leyendo mis libros tranquilamente, aprendiendo por mi cuenta, despacio, sin prisas, sin presiones, poniendome mis propios retos para superarme a mí misma, no a otras personas, no a mis compañeros. Qué lineal es todo esto. Me da asco. Odio el sistema educativo. Quisiera que alguna vez entendieran esas cabezas huecas que sólo piensan en sí mismos, o en los demás como en sí mismos, que no todos somos iguales. No todos aprendemos igual... Ah... ¿Dónde estás Asimov?... Sé que tú sí me comprendes...
Quisiera salirme de la escuela y ponerme a estudiar por mi cuenta lo que falta de mi carrera...¡Pero no!, ¡Ese estúpido papel! ¡Ese estúpido título que no sirve de nada! Vacío. Vacío. Vacío.
Y cuando quieres estudiar por tu cuenta y hacer los exámenes para pasar las materias que te faltan quieren cobrarte 500 pesos por cada una...
Gente hueca. Gente que no quiere progresar. Que no fomentan la autoeducación. Que trasgiversan todo para sus intereses. Todo lo que tienen en la cabeza es dinero asqueroso pegado en el cerebro. Poderoso caballero es Don Dinero.
Y no sé qué hacer, mientras mi familia me apoya en esta educación y yo no quiero seguir sus reglas. Que muchos quisieran estar en el lugar en el que yo estoy. Que muchos quisieran estudiar como yo lo hago. Quisieran un título para obtener un buen trabajo. Y yo no quiero seguir la corriente. ¿Podría darle mi luga a alguien que lo merezca?, ¿Sería capáz de darle la oportunidad de seguir la corriente como los demás,y terminar quizá, con dinero pegado en el cerebro? A veces no sé ya qué está bien y qué mal. Tonta sociedad lava cerebros. Inserta ideas huecas. No saben siquiera lo que hacen, pero lo hacen. No saben a dónde van ni quiénes son pero siguen avanzando sin saber a dónde llegarán. Podrían caminar en círculos toda su vida si así hicieran todos. Y morir ahí y ser pisados por las siguientes generaciones hasta ser convertidos en polvo.
Tanta represión para los artistas, para quienes quieren vivir. No quiero ser un zombi. O como decía la chica de la elegancia del erizo: no quiero ser otro pez en la pecera.
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